¡La Spada: El B&B y Restaurante Británico que te Dejará Sin Aliento!
¡La Spada: El B&B y Restaurante Británico que te Dejará Sin Aliento! - Una Revisión SIN CENSURA, ¡PARA VOS! (y para Google…)
¡Ay, Dios mío! Acabo de salir de ¡La Spada: El B&B y Restaurante Británico que te Dejará Sin Aliento! y… bueno, tengo cosas que decir. Vamos a desmenuzar esto, desde la entrada (literal) hasta la última migaja de scone (¡sí, los hay!). Prepárense para una revisión de verdad, con toda la gloria y los tropiezos.
Empecemos por lo que importa, ¿no? ACCESIBILIDAD y SEGURIDAD: La Base del Reino
Vale, soy honesta, no me fijo mucho en la accesibilidad…hasta que la necesito. Pero ¡La Spada! se ganó puntos aquí. Ascensor (¡bendito ascensor!), habitaciones adaptadas (y no solo "un cuarto más amplio, ¡cuidado!"), y rampas en la entrada. No es perfecto, pero mucho mejor que la mayoría. Para los que lo necesitan: ¡aprobado!
Y la seguridad…uhm…si lo he notado. CCTV en todas partes, luces por todas partes, y el personal (¡más sobre ellos, luego!) siempre alerta. También tienen un montón de cosas tipo anti-covid (¡de nuevo, más adelante!). Definitivamente, te sentís protegido, que es MUY importante hoy día.
Limpieza y Seguridad Post-Pandemia: ¿Un Hospital…o un Hotel?
¡Ah, la pandemia! ¡Qué tiempos! Y en ¡La Spada! se nota que lo toman muy en serio. Desinfección diaria en áreas comunes, productos de limpieza anti-virales (¡imagino que deben ser carísimos!), y personal entrenado en protocolos. ¡Incluso ofrecen la opción de no hacer la limpieza en la habitación! (¡para el que le de pereza!)
Y lo del "distanciamiento social de al menos 1 metro…"… Bueno, no se aplica a la fila para el desayuno (¡más sobre eso, pronto!). Pero en general, se esfuerzan. Eso sí, me pareció que el ambiente era un poco…estéril a veces. ¡Pero bueno, la salud es lo primero!
La Comida: ¡El CORAZÓN del asunto! (Y la razón principal por la que quiero volver!
¡¡¡EL RESTAURANTE!!! ¡Dios mío! ¡Un restaurante británico de verdad! ¡En serio! ¡En Argentina! (o donde sea que esté La Spada, no me acuerdo ahora…). Y no es solo fish and chips (¡aunque, sí, tienen!), es una experiencia.
Desayuno: Buffff, de infarto. El buffet es… ¡enorme! Desde el desayuno asiático (¿en Inglaterra? ¡qué locura!) al western (huevos revueltos, tocineta, y todo eso maravilloso…), hay para todos los gustos. La fruta es fresca, el café es decente (¡y la cafetera automática es un espectáculo!), y…¡los scones! ¡Crujientes por fuera, suaves por dentro, con crema y mermelada! ¡Casi lloro de felicidad! (Y sí, me pedí una porción extra al ver la cara de sorpresa del camarero. ¡Lo siento, no lo siento!).
Cena: A la carta y ¡DELICIOSA! El menú es variado y hay platos de diferentes lugares del mundo. ¡La carta de vinos es buena! ¡Hay opciones vegetarianas! Los postres… ¡Ay, los postres! ¡Debes pedirte uno!
Ambientes y Extras: ¿Para qué tipo de viajero es La Spada?
Para RELAJARSE: ¡Sí! Piscina con vistas, ¡que es un deleite! Spa (¡¡¡necesito probarlo la próxima vez!!!), Sauna… (lo mismo). ¡Un gimnasio para los más deportivos (¡yo no!).
Para los que NECESITAN TRABAJAR: Internet (¡Wi-Fi gratis en todas las habitaciones! ¡Gran idea!), conexiones LAN, servicio de impresión/copiado, salas de reuniones. ¡Un sueño para el viajero de negocios!
Para las FAMILIAS: ¡Hay de todo! Servicio de niñera, menú para niños, etc.
Cosas variadas:¡Tienda de regalos!, Lavandería, servicio de habitaciones.
La Habitación: Un Santuario Personal (Con Algunas "Sorpresas").
La habitación… ¡bueno! ¡La mía era espaciosa! Camas enormes, ventanas que se abren (¡aleluya!), aire acondicionado… Todo el kit. ¡¡¡Pero!!! ¡Aquí viene la honestidad cruel!
El baño: Limpio, pero… ¡un poco anticuado! (¡O sea, no muy "instagrameable"!).
La tele: pequeña! ¡Y con una selección de canales que daba un poco de pena! (¡por suerte, existe Netflix!)
El ruido: Con las habitaciones soundproof, en general el ruido no es problema (¡¡¡PERO OJO!!! A veces se escucha el murmullo de la gente en el pasillo).
¡El internet! ¡Funciona! ¡Por fin! (¡Pero, a veces, se cae!)
Servicios Adicionales: Lo que Realmente Importa
Check-in/out Express: ¡¡¡Perfecto para los impacientes (como yo)!!!
Atención al cliente: (¡¡¡Aquí viene lo mejor!!!) ¡¡¡Son geniales!!! La gente es súper amable, con ganas de ayudarte con todo.
Conserjería: Siempre dispuestos a ayudar.
Transporte al aeropuerto: Bien.
Lo que Podría Mejorar… y Lo que NO.
La decoración: Un poco… "neutra". ¡Un poquito de personalidad, por favor!
El precio: No es barato. Pero, considerando todo, ¡vale la pena!
El ambiente "formal": A veces, se siente un poco… "rígido". Un poco más de "relajo" no estaría mal.
Conclusión: ¿Volver o no Volver? ¡DEFINITIVAMENTE, SÍ!
¡La Spada! es una apuesta segura. Es un hotel de calidad, con un restaurante excepcional, un personal amable y muchas comodidades. ¡Un lugar perfecto para relajarse, trabajar o simplemente disfrutar de la vida! Y esos scones, amigo mío…¡esos scones son una adicción!
PERO…
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¡¡¡¡¡¡¡Y CUÉNTENME SU EXPERIENCIA!!! ¡Prometo leer cada comentario con ansias…y quizás, ir a espiar si veo alguno con una scone en la mano! (¡Jeje!)!!!!!
¡Hotel Puerta de Santillana: El Secreto Mejor Guardado de Cantabria!¡Ay, Dios mío! Preparándome para mi aventura en La Spada B&B y Restaurante en el Reino Unido… ¡Espero que mi inglés sea suficiente! (Ando oxidada, lo confieso). Pero, ¡la emoción!, ¡me puede! Aquí va, mi "itinerario-escombro", como diría mi abuela (descansa en paz, abuela).
Día 1: Llegada y la primera (y potencialmente desastrosa) pinta.
- 07:00: Despertar… aunque la verdad, ya llevo despierta desde las 05:00 por la ansiedad. ¿Me olvidé algo? ¡Reviso el pasaporte por quinta vez!
- 08:00: Salida del aeropuerto y ¡a cazar el tren! (rezando a todos los santos para no perderme).
- 12:00: ¡Llegada a La Spada! (cruzo los dedos para que mi habitación tenga algo más que una cama y una luz tenue). La recepcionista, con acento… ¡ufff! Casi no la entiendo. Pero sonríe, eso ayuda.
- 13:00: ¡A deshacer la maleta! (y a luchar contra el jet lag).
- 14:00: ¡Almuerzo en el restaurante de La Spada! (¿espero que la pasta sea tan buena como dicen?). ¡Oh! Me doy cuenta de que olvidé mi cepillo de dientes. Drama.
- 16:00: ¡Primera aventura! ¡Una pinta en el pub local! (el "Queen's Head", según Google Maps). ¡Necesito socializar, aunque sea a base de señas! ¿Será que entiendo el acento británico? ¡Miedo!
- 18:00: Intento de conversación en el pub. Pedí una cerveza "lager" (debería haber pedido ayuda). Termino hablando con un señor mayor que me explica la historia de la cerveza… ¡no entendí ni papa! Pero le sonreí y asentí con la cabeza. Creo que le gustó.
- 20:00: Cena en La Spada. ¡La pasta es deliciosa! (¡menos mal!). Me encuentro con un grupo de señoras que hablaban de "el tiempo" y "la política". Decidí ignorarlos.
- 22:00: ¡Colapso en la cama! (el jet lag me está matando). ¿Será que mañana me atreva a pedir un café en inglés? ¡Lo dudo!
Día 2: El Museo y la Tragedia del Desayuno.
- 08:00: ¡Desayuno! (y rezo para no cometer errores con el pedido). Me encuentro con una mesa de full English breakfast… ¡Me dio miedo! ¡Pedí tostadas con mermelada! (¡victoria!).
- 09:00: ¡Museo! (supuestamente interesante). ¡Me perdí en la primera sala! (soy muy buena en eso). Termino admirando un jarrón griego… ¡muy bonito! (y me sentí culta, por un momento).
- 12:00: ¡Almuerzo rápido! (¡Sándwich con "chips"! ¡Muy bien!).
- 13:00: Vuelta al B&B.
- 14:00: Intento de escribir en mi diario. ¡El inglés me bloquea! (¡odio los verbos irregulares!).
- 15:00: ¡El desastre del té de la tarde! Pedí "tea" y me trajeron… ¡una taza enorme de té! ¡No pude terminarla! (¡y me sentí mal por desperdiciarlo!).
- 17:00: ¡Un paseo por el "parque"! (¡me perdí otra vez!).
- 19:00: ¡Cena! (otra vez pasta, ¡pero con salsa nueva!).
Día 3: ¡El Día de la Confesión! (y un encuentro inesperado).
- 08:00: ¡El desayuno es un milagro! (¡ya sé cómo pedir "toast"!).
- 09:00: Decidí hacer algo "original" (¡y me metí en problemas!). ¡Reservé un tour en bicicleta! (¡y no he montado en bici en años!).
- 10:00: ¡El tour! (¡fue un infierno!). Me caí, me reí, me volví a caer… ¡pero sobreviví! La guía, una chica con el pelo rosa, me miraba con una mezcla de compasión y diversión. ¡Aprendí unas palabras de inglés! (¡es lo más importante!).
- 13:00: ¡El almuerzo después del tour! (¡necesitaba calorías!). Comí un sándwich gigante y me sentí victoriosa.
- 14:00: ¡Un rato de sol! (¡me quemé un poco la nariz!).
- 16:00: ¡El encuentro inesperado! En el parque me encontré a un señor que me vio caer de la bici. ¡Empezamos a hablar! (¡y entendí más de lo que pensaba!). Me contó historias de su vida… ¡Fue un momento precioso!
- 19:00: ¡Cena! (¡pedí pescado y patatas fritas!). ¡Me sentí más integrada! (¡o tal vez fue el vino!).
- 21:00: ¡Adiós, La Spada! (¡Me da pena irme!).
Día 4: ¡De vuelta a casa!
- 08:00: Desayuno y lloro.
- 09:00: Empaquetar y rezar para que no me haya olvidado nada.
- 11:00: ¡Adiós, Reino Unido! ¡Volveré! (cuando aprenda inglés, claro).
- … y el resto del día: ¡Pensando en la pasta, las caídas en bici y las sonrisas!
¡Ah! Y, por supuesto, ¡llevo un "pequeño tesoro"! ¡Mi cepillo de dientes! (¡vaya que no se me olvidó ahora!).
¡Hasta la próxima aventura! (¡y espero que esta vez no sea tan desastrosa!).
¡El Boston West: ¡El Hotel Británico Que Te Dejará Sin Aliento!