¡Descubre el Paraíso de Munich: Hampton by Hilton Aeropuerto Sur!
¡Descubre el Paraíso de Munich: Hampton by Hilton Aeropuerto Sur! – ¡Un Viaje al Corazón de la Comodidad (y Sin Romper el Banco!)
¡Ay, amigos! ¿Estás listo para una aventura muniquesa sin tener que vender un riñón para pagar el alojamiento? ¡Entonces, prepárate para el Hampton by Hilton Aeropuerto Sur! He pasado unos días allí recientemente, y debo decirte, para un hotel de aeropuerto, ¡me sorprendió gratamente! Olvídate de las expectativas de esos hoteles anodinos y aburridos. Este, al menos, intenta ofrecer algo más.
¡Llegando y Acomodándonos! (Con un Poquito de Tensión, para Ser Honestos)
La accesibilidad es algo que se agradece desde el momento en que llegas. El ascensor es indispensable (¡y funciona!), y parece haber considerado las instalaciones para huéspedes con discapacidades. No tuve que usarla esta vez, pero fue reconfortante saber que estaba ahí. El car park [free of charge] es otro punto a favor. ¿Quién no ama un estacionamiento gratuito? ¡Ahorras unos eurillos que puedes gastar en… cerveza! (Más sobre eso más adelante.)
El check-in/out [express] es una bendición, especialmente después de un vuelo largo. ¡Pero espera! Hay un pequeño inconveniente. Intenté hacer el check-in/out [private] pensando que me darían un trato VIP (¡¿quién no lo intentaría?!), pero no hubo tanta diferencia. Quizás por mi cara de "recién aterrizado", ¡pero bueno!. El personal es atento y habla inglés, que es una gran ayuda si tu alemán es tan bueno como el mío (o sea, null).
Y la seguridad… ¡uuf! Me sentí realmente seguro. CCTV en zonas comunes, CCTV fuera de la propiedad, seguridad 24 horas. Me sentí como si estuviera en una película de espías, pero sin la parte de tener que salvar al mundo.
¡La Habitación: Un Oasis de… Comodidad (y Sin Estructuras!)
Al entrar en mi (muy limpia, por cierto) habitación no fumador, respiré aliviado. ¡Adiós a la niebla del tabaco! La cama… oh, la cama. Extra long bed. Lo agradecí. Después de un vuelo de 10 horas, era como abrazar a una nube. Y las cortinas oscuras… ¡un salvavidas! Pude dormir hasta el mediodía sin problemas (¡y sin culpa!).
El Wi-Fi [gratis] fue una salvación. Internet access – wireless en todas partes. Pude estar conectado con el mundo, publicar mis fotos en Instagram (¡para presumir, por supuesto!) y ver mis series favoritas. La luz de lectura es un detalle que agradezco, porque soy de esos que se quedan leyendo hasta que se les caen los ojos.
¡Internet… El Mundo a Tus Dedos!
Puntos a favor: Free Wi-Fi in all rooms! Y funciona, ¡y rápido! ¡Santo cielo! ¡Y gratis! Internet access – LAN por si necesitas más velocidad.
¡Servicios y Conveniencias: El Paraíso de la Pereza!
El Daily housekeeping fue impecable. Volvía y la habitación estaba reluciente. La lavandería es una necesidad. El business facilities son correctos, pero si eso es lo que buscas, yo me concentraría en la sección de ocio. Lo de la air conditioning in public area fue un alivio.
¡Para relajarse!
¡Ah, la relajación! Aquí es donde el Hampton by Hilton se queda a medio camino. No es un spa de lujo, pero hay un Fitness center que estaba bien equipado y un sauna/spa, que funcionarían. Por alguna razón, no me animé a entrar, pero la vista es agradable.
¡El Come y Bebe: Una Aventura Culinaria (a Tu Manera!)
El breakfast [buffet] es decente. Pero… ¡la aventura! ¡Aquí es donde se pone sabroso! El coffee/tea in restaurant es indispensable. The Bar. ¡¡El paraíso!! Me quedé atascado en el bar… ¡un montón de cervezas locales! Happy hour es obligatoria. Sin embargo, una cena a la carta es el complemento perfecto.
¡Para los niños!
No viajo con niños, ¡pero vi que había kids meal y otras cosas.
¡Limpieza y Seguridad: ¡Claro que Sí!
La limpieza es impecable. Daily disinfection in common areas, Anti-viral cleaning products, individually-wrapped food options, ¡todo el rollo! Me sentí seguro.
¡A Hacer Cosas! (¡Fuera de la Habitación!)
Things to do: No te esperes un centro de actividades. Lo impresionante es la proximidad al aeropuerto. El airport transfer es una maravilla. Taxi service presente.
¡En Conclusión: ¿Vale la Pena?
¡Sí! El Hampton by Hilton Aeropuerto Sur es una excelente opción. Es cómodo, limpio, y con una ubicación excelente para el viajero. No esperes lujo, pero sí espera un lugar donde descansar después de un largo día de viaje.
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¡Escapada Rural de Ensueño en Tyncellar Farm! (Reino Unido)Okay, aquí vamos, la bitácora caótica de mi "viaje" a Múnich, alojándome en ese Hampton by Hilton Munich Airport South… ¡que Dios me pille confesado! (Y quizá a mi tarjeta de crédito, también).
Día 1: Llegada, ¿o debería decir, aterrizajes de emergencia?
- 14:00 - Check-in (o, como diría mi yo pre-viaje, "¡Vamos, aventura!"): Llego al Hampton, y la verdad, es un poco… gris. Un edificio funcional que parece salido directamente de una película sobre aeropuertos (¿"Terminal," la versión alemana?). La recepcionista, una chica con un peinado impecable y una sonrisa que me pareció… ¿sarcástica?. Me da la llave. Y, sí, la habitación es… de hotel. Limpia, con un escritorio, y una vista… al parking. Bien. Ya estoy en Múnich.
- 15:00 - El primer 'Pretzel' (y la humillación culinaria): Bajo a la tienda del hotel, con la esperanza de un festín de comida alemana. Veo un pretzel… ¡Perfecto! Lo tomo. Lo muerdo… ¡DURO! Literalmente, puedo romperme un diente. Llamo a la recepcionista (la "sonrisa sarcástica", otra vez) y le explico mi drama pretzelero. Me mira como si fuera un extraterrestre. "Maybe it's a day old?", dice, con esa sonrisa. "Maybe…" pienso yo, "maybe todo es una pesadilla". Decido que el pretzel, por el bien de mis dientes, será un "adorno".
- 16:00 - Exploración del "centro" (¡el aeropuerto!): "Múnich" y "aeropuerto" no deberían ir en la misma frase. Pero bueno, aprovecho que estoy aquí para ver el centro comercial del aeropuerto. Un laberinto de tiendas Duty-Free y restaurantes con precios de infarto. Me siento abrumado, un poco perdido y… hambriento.
- 18:00 - Cena (y la búsqueda del "Schnitzel perdido"): Decido que necesito "Schnitzel". Como sea. Pregunto en el restaurante del hotel ("¡la esperanza es lo último que se pierde!"). Me ofrecen la opción… pero dice "Schnitzel" y "Chicken". ¡NO! Eso no es "Schnitzel". Hay que ir a la aventura… Me doy cuenta de que a 15 minutos en bus hay un pueblo. Escribo en Google Maps: "Restaurantes alemanes cerca". Me encuentro con un pueblucho precioso. Pero… todos los restaurante están llenos. Todo está reservado. ¡Me da un ataque de pánico! ¿Será que me quedo sin "Schnitzel"?
- 20:00 - Resignación y pizza (la traición culinaria): Después de dar vueltas y no encontrar nada abierto sin reservación, me conformo con una pizza en la tienda del hotel. La pizza está… pasable. Sabe a pizza. Pero el "Schnitzel perdido" me persigue en mis sueños. Me siento triste y humillado. ¡No será mi viaje culinario!
- 21:00 - Colapso del "Planificación" y Netflix: En la habitación, con mi pizza solitaria, veo Netflix. Es una maratón de comedia. Me río, pero… siento un poco de tristeza por no haber conquistado el "Schnitzel". Y por el pretzel. Y por la "sonrisa sarcástica". Me duermo con la promesa de un nuevo día, y la esperanza de un desayuno mejor.
Día 2: La búsqueda (y el milagro del desayuno)
- 07:00 - ¡Desayuno, el amanecer de la esperanza!: El desayuno del Hampton. ¡Sorprendentemente BUENO! Hay de todo. Quesos, jamones, huevos, pan… ¡Incluso pretzels (nuevos y… comestibles)! Me siento en la gloria. El "Schnitzel perdido" momentáneamente olvidado. Empiezo a creer en las segundas oportunidades.
- 08:00 - Aventura en tren (¡y el pánico al idioma!): Decido ir al centro de Múnich, ¡porque sí! El tren. La estación del aeropuerto. ¡Un caos! Hay MUCHAS vías, MUCHOS trenes, y… ¡TODO en alemán! Entiendo "Bahnhof" (estación), "Zug" (tren), pero… poco más. Me pierdo. Pregunto (en un inglés chapucero). La gente me ayuda, con una paciencia que me sorprende. Consigo subir al tren correcto. Una victoria.
- 09:00 - Múnich (¡Y el "Marienplatz"!): Llego a la estación central, y… ¡Múnich! La ciudad es preciosa. Me pierdo por las calles… El "Marienplatz" con el "Neues Rathaus" (el ayuntamiento). La gente, los edificios… Todo es… genial. Me olvido del "Schnitzel".
- 11:00 - La Cervecería (¡y el reencuentro con el "Schnitzel"!): Busco una "cervecería" (¡porque estoy en Múnich!). Encuentro una. El ambiente, genial. Pido una cerveza (¡claro!). Y… ¡"Schnitzel"! Lo pido, con muchísima emoción. Y… ¡ES PERFECTO! Crujiente por fuera, jugoso por dentro. Con patatas. Y la cerveza… ¡Glup, glup! La felicidad es esto. Me siento pleno.
- 13:00 - Compras (y el fin de mi tarjeta de crédito): Me pierdo por las tiendas. Me compro un par de cosas. Y más. Y más (¡ayuda!). La tarjeta de crédito… sufre.
- 15:00 - De nuevo al aeropuerto (¿y la tristeza del final?): Regreso al hotel. Contento. Cansado. Pero realizado. He sobrevivido. He conquistado el "Schnitzel". He conocido Múnich.
- 16:00 - Relax en el hotel (y la "sonrisa sarcástica", otra vez?): En la habitación. Descanso. Pienso en el viaje. Un poco de tristeza por la despedida. La "sonrisa sarcástica" de la recepcionista. Me da igual. He estado en Múnich. He comido "Schnitzel". Y, por un momento, todo ha estado bien.
- 18:00 - Cena (¡y el adiós al "Schnitzel"!)… Como no quiero ir a la aventura, me quedo en el hotel. Pido un sándwich. Y una cerveza. Me como el sándwich. Y me bebo la cerveza. Y pienso en mi "Schnitzel".
- 20:00 - Empaquetando (y el vacío del "fin"): Me preparo para irme. Ordeno la maleta. Echo de menos el viaje. Un viaje corto, sí, pero… ¡Un viaje!
Día 3: "Auf Wiedersehen" (¡y el regreso a la realidad!)
- Mañana - Check-out.: El desayuno… bueno, el último pretzel. La recepcionista (¡sin la sonrisa sarcástica!). Me despido de Múnich… El avión… El regreso. La vida. Y la promesa de volver, algún día, por más "Schnitzel".
Reflexiones finales (y el resumen de mi caos):
- El Hampton by Hilton Munich Airport South: Funcional. Podría ser peor.
- El "Schnitzel": ¡Lo mejor del viaje! (Y, posiblemente, de mi vida).
- Múnich: Preciosa. Con "gente que te ayuda". ¡Hay que volver!
- Conclusión: Viajar es un caos. A veces. Pero ¡vale la pena!
¡Y ahora, a esperar el siguiente viaje… ¡y a ahorrar para el "Schnitzel"!
¡Derrin Guest House: El Escapada Británica Que No Podrás Resistir!¡Descubre el Paraíso de Munich: Hampton by Hilton Aeropuerto Sur! (¿O Tal Vez No?) - Preguntas Frecuentes... ¡Con un Toque!
1. ¿De verdad es un "paraíso"? Porque ya he visto fotos... y bueno...
¡Ja, ja, ja! "Paraíso" es un poco exagerado, ¿no? Digamos... un *paraíso... relativo*. Depende de tus expectativas y de la cantidad de cerveza bávara que te hayas metido entre pecho y espalda antes de llegar. A ver, está limpio, funcional, cerca del aeropuerto (eso es un GRAN plus, créeme, especialmente si tu vuelo se retrasa dos horas a las 3 de la mañana...). Pero "paraíso"... quizá para un jet lag severo y un presupuesto ajustado. Yo diría que es *práctico*, más que paradisíaco. Una vez, llegué destrozada después de un viaje de 20 horas. El check-in fue rápido, y la cama... ¡Dios mío, la cama! Fue como caer en una nube. Eso, sí, fue casi celestial. Pero luego... la ducha. (Ver pregunta 5).
2. ¿El desayuno es realmente gratis, como dicen? ¿Y es... bueno? Ya sabes, para no tener que ir a buscar algo a las 6 de la mañana...
¡Sí, el desayuno es gratis! Y... bueno, es un desayuno *de hotel*. No esperes croissants recién horneados (aunque, a veces, ¡milagro!) o caviar. Hay lo básico: huevos revueltos (a veces un poco... acuosos, digamos), salchichas, pan, cereales, yogur... y la máquina de café. Esa máquina es tu amiga. Tu *mejor* amiga. Sin ella, yo no hubiera sobrevivido mi último viaje. Eso sí, una vez, ¡se acabó el bacon a las 7:30 de la mañana! ¡Casi me da algo! Pero bueno, supervivencia matutina asegurada, y para lo que cuesta, está bien. Pre-empaca tus propios suplementos, por si acaso...
3. ¿Está lejos del centro de Múnich? ¿Cómo llego? (Soy un poco... torpe con los transportes).
Sí, está lejos. MUY lejos. No vas a ir caminando, a menos que te guste caminar *mucho*. El S-Bahn (tren) es tu salvación. Es fácil de usar. Pero, como te digo, está en el aeropuerto. Lo bueno es que el S-Bahn es una maravilla en Alemania, puntual y eficiente (generalmente). Lo malo es que es un viaje largo hasta el centro. Calcula unos 40-50 minutos más o menos. Una vez, llegué a la estación en un estado lamentable, y me perdí en la estación central de Munich. ¡Fue un caos! Así que prepárate para el viaje, y lleva un buen libro o descarga algo para ver en el móvil.
4. ¿La conexión Wi-Fi es fiable? Necesito estar conectado para trabajar (o, ya sabes, ver Netflix).
Normalmente, sí. Pero... ¡ojo! A veces, es un poco... intermitente. Como mi relación con las dietas. Un día va genial, al siguiente, se cae. Si necesitas una conexión ultra-estable, quizás deberías considerar otra opción. O, como he hecho yo, comprar una tarjeta SIM local con datos. Una vez, estaba intentando hacer una videollamada crucial para mi trabajo, y ¡puf! Se cortó en el peor momento posible. Fue catastrófico. Aprendí la lección: prepárate. Siempre.
5. ¿Las duchas... funcionan bien? Porque he estado en hoteles donde... mejor no recordar.
¡AY, LAS DUCHAS! ¡ESTA ES LA GRAN PREGUNTA! Mira, las duchas suelen funcionar. Pero... la presión del agua... a veces... deja mucho que desear. Es como si el agua estuviera un poco *tímida*. Y la temperatura... a veces, es una lotería. O te quemas, o te congelas. Una vez, la ducha fue lo peor de la estancia. Literalmente, fue como un rocío. Un rocío frío y tembloroso. Estuve a punto de llamar a recepción, pero me dio demasiada pereza. Así que, reza para que te toque una ducha decente. Y prepara las toallas (y el abrigo, por si acaso). ¡La ducha es un ENIGMA!
6. ¿Hay algo cerca del hotel para comer? ¿O tendré que morir de hambre hasta llegar al centro?
¡Depende de lo que consideres "cerca"! En el aeropuerto, hay opciones. No esperes alta cocina, pero hay algunos restaurantes y cafeterías. También hay alguna tienda de comestibles, por si quieres comprar algo para picar. Pero, fuera del aeropuerto... no hay mucho. Literalmente, no hay nada. Un par de veces, intenté explorar los alrededores, y me arrepentí. Un vacío. Así que, prepárate para comer allí. O lleva provisiones. ¡Nunca subestimes el poder de una bolsa de patatas fritas!
7. ¿Recomendarías el hotel? ¿Vale la pena, a pesar de todo?
Mira, lo recomendaría... *con reservas*. Si buscas comodidad, limpieza, y estar cerca del aeropuerto... sí, es una buena opción. Si buscas una experiencia auténtica bávara, romanticismo, y duchas perfectas... ¡olvídalo! Es un hotel funcional, punto. Una vez, me ahorró el pellejo (literalmente) cuando perdí mi vuelo de conexión. En ese sentido, *valió la pena*. Si estás de paso y con poco presupuesto, es una buena opción. Pero, si tienes más tiempo y quieres explorar Múnich, quizá busca algo más céntrico. Y, por favor, reza por una buena ducha. ¡Te lo mereces! Y lleva tu propio champú... por si acaso. ¡Ah, y no olvides los taponesBusca Un Hotel